lunes, 19 de septiembre de 2016

Filosofía para principiantes

A continuación, y también como presentación de tu nuevo curso de Historia de la Filosofía, puedes leer o descargar este cómic de Fernando del Río titulado "Filosofía para principiantes" -pinchar en el título- (de la página de la profesora Isabel Blasco).

Como actividad te propongo un esquema del breve recorrido que hace esta presentación por la filosofía presocrática, sus autores y temáticas (páginas 13-19). Sería conveniente que además echaras un vistazo a las primeras páginas, donde el texto presenta los distintos periodos de la historia de la filosofía, que iremos viendo más adelante.

Orígenes de la filosofía: Los pensadores presocráticos

La filosofía griega se constituyó como una forma cultural que reflexionó sobre otras formas culturales (el saber tradicional y mítico de los poetas y teólogos) a las que tomó como materia para destruirlas o asimilarlas críticamente.
La filosofía criticó la arbitrariedad de las intervenciones divinas y propuso la búsqueda de leyes, regularidades que rigieran la naturaleza. Con la mediación de instrumentos racionales (como la geometría, la física y la democracia), el logos o razón de los filósofos se proyectó sobre aquel conjunto de explicaciones míticas totalizantes en busca de una verdad autónoma de toda "revelación", apoyada en sí misma (la demostración matemática será el paradigma de esta verdad racional autónoma).

Lecturas recomendadas. Cómo hacer una reseña crítica

A continuación os comento algunas lecturas voluntarias  y  una pequeña guía para que podáis hacer una reseña crítica de vuestras lecturas (libros, artículos o capítulos seleccionados de alguna obra filosófica). Todos los libros mencionados abajo los puedes encontrar en la biblioteca del Instituto:

- Platón, La República, Gredos.
Lectura íntegra o de alguno de los libros de los que se compone La República. Podéis orientaros en las entradas del blog donde explica el contenido de cada libro.

-F. Savater, Historia de la filosofía sin temor ni temblor, Espasa, 2009.
 Nemo y Alba son dos estudiantes de un instituto cualquiera en un lugar cualquiera. Se aburren en clase, a veces, como cualquiera, y, a veces también, encuentran apasionantes ciertas ideas. Y así empieza el texto escrito por Fernando Savater.
Precede a la entrada en escena de Nemo y Alba una reflexión sobre la eterna cuestión ¿Qué es la filosofía?, que sirve no sólo como introducción sino como idea esencial del libro, ya que sobre esa misma pregunta inician los protagonistas su conversación. Conversación que se irá desarrollando en función del filósofo y filosofía que se va tratando, y en la se verá que siempre late escondida (o no tanto) la pregunta -y sus respuestas-.
 Os dejo como muestra un pequeño fragmento de la introducción del libro, un intento de responder a la pregunta por la filosofía:
“La filosofía es una forma de buscar verdades y denunciar errores o falsedades que tiene ya más de dos mil quinientos años de historia. Este libro intenta contar, con sencillez y brevedad, algunos de los momentos más importantes de esa historia. Cada uno de los filósofos de los que hablaremos pensó sobre asuntos que también te interesan a tí, porque la filosofía se ocupa de lo que inquieta a todos los seres humanos. Pero ellos pensaron según la realidad en que vivieron, que no es igual a la tuya: o sea, las preguntas siguen vigentes en su mayor parte (¿qué es la verdad, la muerte, la libertad, el poder, la naturaleza, el tiempo, la belleza, etc?), aunque no conocieron, ni siquiera imaginaron, la bomba atómica los teléfonos móviles, Internet ni los videojuegos. ¿Qué significa esto? Pues que pueden ayudarte a pensar pero no pueden pensar en tu lugar: han recorrido parte del camino y gracias a ellos ya no tienes que empezar desde cero, pero tu vida humana en el mundo en que te ha tocado vivirla tienes que pensarla tú… y nadie más. Esto es lo más importante, para empezar y también para acabar: nadie piensa completamente solo porque todos recibimos ayuda de los demás humanos, de quienes vivieron antes y de quienes viven ahora con nosotros… pero recuerda que nadie puede pensar en tu lugar ni exigir que te creas a pies juntillas lo que dice y que renuncies a pensar tú mismo”.
 (Fuente: http://elrincondesofista.wordpress.com/2012/05/01/historia-de-la-filosofia-sin-temor-ni-temblor/)

 - F. Savater, La aventura del pensar, Debate.
 El proyecto original de este libro fue una serie de televisión sobre los pensadores que más han influido en la sociedad de principios del siglo XXI. Un proyecto que ha llevado a término una productora argentina y de la que en clase hemos visto algunos episodios.
 Se trata, pues, de una obra de divulgación, y por lo tanto dirigida a un público amplio y no especializado. Pero al mismo tiempo es rigurosa, informada y sencillísima de leer.




- J. Gaarder, El mundo de Sofía, Siruela.
 El mundo de Sofía (1991) es la novela más conocida escrita por el noruego Jostein Gaarder. Se convirtió en un auténtico bestseller, no sólo en Europa sino también en todo el mundo, siendo traducida a 54 idiomas. Usando como pretexto una trama novelesca, el autor hace una guía básica sobre la filosofía occidental. Esta novela luego fue hecha película (también llamada El mundo de Sofía) en 1999 dirigida por Erik Gustavson, también noruego. La obra trata de una pequeña de 14 años, que el 15 de junio cumplirá 15 años. Pero su vida cambia increiblemente cuando recibe una carta de un filósofo que le enseña como es el mundo desde la filosofía. (Fuente: wikipedia).


- Sartorio, Rafael : "Diógenes Laercio. Los cínicos". Editorial Alhambra, Madrid, 1.986. Traducción de algunas partes del libro de Diógenes Laercio relativas a los cínicos, también tiene introducciones didácticas y otros documentos. La escuela cínica fue una de las principales opositoras a la Academia platónica y su postura ético-política estuvo muy alejada a la propuesta platónica. Leer a los cínicos es un buen contrapunto crítico a la filosofía de Platón.
 
- B. Russell, Historia de la filosofía occidental, Austral. (Para el primer trimestre podéis leer el capítulo dedicado a Platón, con especial atención a la valoración crítica que hace Russell a las teorías platónicas).
Russell (1872-1970) fue un filósofo, pedagogo, matemático y ensayista inglés, que se guió en esta obra por el más ajustado sentido de la unidad histórica y estudió a cada filósofo en relación con el medio en que actuó, teniendo siempre en cuenta las circunstancias sociales y políticas de su época. En este primer volumen se analizan la filosofía presocrática, las aportaciones de Sócrates, Platón y Aristóteles, la filosofía helenística y a los Padres de la primera filosofía católica.



Recomendaciones para elaboración de una reseña

lunes, 2 de mayo de 2016

Actualidad de Ortega y Gasset

Para la actualidad de Ortega y Gasset, y aunque ya han pasado bastantes años, todavía sigue siendo interesante la encuesta que en 1965 planteó la revista Cuadernos de Ruedo Ibérico a un grupo de intelectuales de la época: Pedro Altares, José Aumente, José María Castellet, Carlos Castilla del Pino, Francisco Fernández-Santos, Alfonso Sastre, Jorge Semprún. Cuando se cumplía el décimo aniversario de la muerte de Ortega, y en una universidad agitada por fuertes protestas contra la dictadura, la posición de los jóvenes universitarios frente al legado de Ortega era mucho más distante que en 1956, el año de su muerte, cuando el homenaje que los estudiantes madrileños organizaron a su memoria pareció convertirse en un elemento movilizador.
En el cuestionario de Cuadernos de Ruedo Ibérico se planteaban las siguientes cuestiones:
A los diez años de la muerte de Ortega y Gasset, quizá exista ya una perspectiva mínima para tratar de establecer un balance crítico de su obra y de su acción político-cultural. Es evidente que el pensador madrileño ha significado mucho en la cultura y la vida españolas del siglo XX. ¿Le parece el balance de su acción cultural y política más positivo que negativo, o al contrario? ¿Qué significa Ortega en relación con la cultura y la sociedad españolas de la primera mitad del siglo?
En este primer decenio después de la muerte de Ortega, se ha producido en España, particularmente entre los jóvenes, una fuerte reacción antiorteguiana. ¿Qué circunstancias culturales y políticas explican esa reacción? ¿Es Ortega, como estiman muchos jóvenes, un pensador esencialmente antidemocrático, a contrapelo de las tendencias fundamentales del mundo moderno? ¿En qué puede Ortega ser aún maestro de una juventud española que, en su sector más inquieto y responsable, se orienta decididamente hacia el socialismo, el marxismo y, en general, el pensamiento democrático y revolucionario? ¿No es Ortega un pensador conservador que la derecha española, anticuada y oscurantista, no ha sabido aprovechar plenamente?
¿Qué piensa del orteguismo como escuela, o como escolástica? ¿Qué puesto le cabe en la filosofía española que hoy se hace?

En ese contexto se puede entender la parodia de Ortega que aparece en la famosa novela Tiempo de silencio (1961), de Luis Martín-Santos, que hace referencia a una de las conferencias, organizadas por el Instituto de Humanidades, que el filósofo dio en el cine Barceló, ante la gran asistencia de público, en otoño de 1949. Al parecer, precisamente en la tercera conferencia de ese año, Ortega se valió en su discurso del famoso símil de la manzana. En su descripción, Martín-Santos describe con sarcasmo a un conferenciante vacuo y a un público frívolo y diletante:
Los dos amigos -incluidos en la esfera intermedia- tenían a su derecha a un exseminarista con chaqueta negra pintacaspiana típica de exclaustrado y a su izquierda una elegante de la très haute. Por delante, por detrás, por los lados estaban rodeados de señoras de la misma extracción y poetas de varios sexos...
Pero ya el gran Maestro aparecía y el universo-mundo completaba la perfección de sus esferas. Perseguidos por los siseos de los bien-indignados respetuosos, los últimos petimetres se deslizaron en sus localidades extinguida la salva receptora. Los círculos del purgatorio (que como tal podemos designar a las localidades baratas, sólo en apariencia más altas que el escenario) recibieron su carga de almas rezagadas y solemne, hierático, consciente de sí mismo, dispuesto a bajarse hasta el nivel necesario, envuelto en la suma gracia, con ochenta años de idealismo europeo a sus espaldas, dotado de una metafísica original, dotado de simpatías en el gran mundo, dotado de una gran cabeza, amante de la vida, retórico, inventor de un nuevo estilo de metáfora, catador de la historia, reverenciado en las universidades alemanas de provincia, oráculo, periodista, ensayista, hablista, el-que-lo-había-dicho-ya-antes-que-Heidegger, comenzó a hablar, haciéndolo poco más o menos de este modo:
"Señoras (pausa), señores (pausa), esto (pausa), que yo tengo en mi mano (pausa) es una manzana (gran pausa). Ustedes (pausa) la están viendo (gran pausa). Pero (pausa) la ven (pausa) desde ahí, desde donde están ustedes (gran pausa). Yo (gran pausa) veo la misma manzana (pausa) pero desde aquí, desde donde estoy yo (pausa muy larga). La manzana que ven ustedes (pausa) es distinta (pausa), muy distinta (pausa) de la manzana que yo veo (pausa). Sin embargo (pausa), es la misma manzana (sensación)."
Apenas repuesto su público del efecto de la revelación, condescendiente, siguió hablando con pausa para suministrar la clave del enigma:
"Lo que ocurre (pausa), es que ustedes y yo (gran pausa), lo vemos con distinta perspectiva (tableau)".
En otro fragmento, Martín-Santos se valió del cuadro Escena de brujas de Francisco de Goya para deslizar referencias al "gran matón de la metafísica". En el cuadro, "el Buco de Goya diserta complacido, rodeado de espantosas mujeres que aúpan fetos o hijos demedrados" (J. L. Suárez, Guía de lectura, Alhambra, 1989). Ortega aparece como un teorizador de espaldas a las miserias de España, pero envanecido por la actitud reverencial del público femenino que asiste a su conferencia:
"Todo esto conoces, buco, con penetración muy seria y entonces indicas como triaca magna y terapéutica que a la gran Germania nutricia, Harzhessen de brujas y de bucos hay que fenomenológicamente incorporar. Y tus Carolinas espirituales serán nuestras prisiones temporales. Pero eres bueno; por eso alzas tu pezuña izquierda un poco más alta que la derecha. Por eso te vistes con ese disfraz que no es tuyo, pero que divierte a los que admirativamente te contemplan. Por eso te haces "aficionado" y aficionas a la gente bien tiernamente a la filosofía, como chico de la blusa tan espontáneo, tan grácil, tan sublime estilo, con tan adornada pluma, con la certera metáfora desveladora que te perdonarán los niños muertos que no dijeras de qué estaban muriendo... Pero las cosas son como son, vuelto sobre sí mismo el pueblo ignoraba al filósofo y la profusión de lujosos automóviles a la puerta de un cine de baja estofa, sólo le hacía experimentar las nuevas dificultades para el cruce de la calzada y no extraía de ella ninguna valoración eficaz del momento histórico".
Con motivo de la publicación de la biografía sobre Ortega escrita por Jordi Gracia (Taurus, 2014), han aparecido numerosos artículos en la prensa en torno a la figura y actualidad de Ortega. Os dejo un enlace a algunos de estos artículos publicados en el diario El País (escritos por autores como Javier Cercas, Mario Vargas Llosa, Rafael Sánchez Ferlosio...), que os pueden dar una idea de la todavía compleja recepción actual en España de la obra orteguiana.

viernes, 29 de abril de 2016

Ortega: ¿un Nietzsche civilizado?

En un artículo aparecido en el diario El País (Fulgurante Ortega, 17 de mayo de 2014, p. 33), Jordi Gracia describe a Ortega como un "Nietzsche civilizado". Estas son sus palabras:
(...) En los años veinte toda su maquinaria intelectual se vuelca en la ratificación de sí mismo, cuando la filosofía de la razón vital va de camino a ser razón histórica y siente que con él el pensamiento conquista por fin la superación del idealismo de Occidente y postula una alianza entre irracionalidad y racionalidad como única vía de comprensión integral y resignada del hombre, su mundo y sus límites. Resignada, sí, pero sin tristeza ni amargura; al revés: feliz de saber qué hacer con la vida como proyecto, feliz de identificar lo iluso como ilusión inútil y cultivar como posible la ilusión de lo real: un Nietzsche civilizado.
Puedes leer el artículo completo y después responder a estas cuestiones:
- ¿Qué significa la expresión "un Nietzsche civilizado"?
- ¿Qué aportaciones hizo Ortega al pensamiento occidental y cuáles fueron sus debilidades?